El Auditorio de Madrid Fusión Alimentos de España acogió, a media mañana, el homenaje a Zuberoa que el congreso ha decidido rendirle tras su cierre después de 52 años de trayectoria. Los encargados de liderar este reconocimiento fueron Benjamín Lana, director de la división de Vocento Gastronomía y vicepresidente de Madrid Fusión, y Roser Torras, directora de grup gsr.
“Hace 19 años que Hilario y Eusebio no venían por Madrid Fusión. Para ellos, el lugar de un cocinero está en su cocina y su trabajo siempre ha coincidido con los días de congreso. Ahora que tienen más tiempo, por fin los tenemos aquí” introducía Benjamín. “El restaurante ha estado abierto tanto tiempo que pertenece a muchos de los que estamos aquí, está en nuestros recuerdos y es un lugar donde siempre han pasado cosas buenas. El compromiso de los hermanos Arbelaitz siempre ha estado por encima de modas, guías y disgustos”, añadía el vicepresidente de Madrid Fusión.
Zuberoa, uno de los restaurantes más representativos de la Nueva Cocina Vasca, es un referente para muchas generaciones de cocineros. “Los hermanos Arbelaitz han conseguido sublimar el gusto por la cultura popular y convertir a Zuberoa en uno de los restaurantes más respetados”, apostillaba Lana.
Al escenario subían Hilario y Eusebio Arbelaitz para recoger, cada uno, el galardón que atestigua el homenaje a su trayectoria. “Estoy muy agradecido a Madrid Fusión, José Carlos Capel, Benjamín Lana y Roser Torras. Me hace ilusión ver a esa gente amiga que nos ha acompañado a lo largo de estos años. También encontrarnos a tanta gente con la que hemos defendido la cocina, cada uno en su estilo. Dabiz, por ejemplo [que ocupaba el escenario momentos antes] con cosas nuevas; nosotros, con la evolución de la cocina de nuestra madre”, declaraba Hilario. “Murió mi padre y mi madre nos hizo trabajar en la cocina y desde entonces, supimos que esa sería nuestra profesión. Nosotros aprendimos de ella y de nuestra tía, no hacemos exactamente lo mismo que ellas, ya que hemos ido evolucionando, pero sí son los mismos sabores. Nuestra cocina empezó a gustar y empezó a acudir gente a nuestro restaurante durante sus vacaciones. En 52 años hemos tenido muchos momentos. Nos integramos a la Nueva Cocina Vasca, que vino bien para enseñar a otros lo que se hacía. Fue clave para que en España se cocinara mejor y para mostrar al mundo nuestra cocina. Hay mucho que agradecer a la Nueva Cocina Vasca, porque somos lo que somos y hoy estamos haciendo las cosas que hoy hacemos gracias a ella”, comentaba Hilario. Y cerraba con un “ahora ya no hay excusas para no venir a Madrid Fusión”.